La CBF investiga la tarjeta amarilla de Lucho Acosta por presunto amaño de partidos.

La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) ha abierto una investigación para esclarecer apuestas sospechosas relacionadas con una tarjeta amarilla recibida por el centrocampista del Fluminense, Lucho Acosta, en un partido del Campeonato Brasileño. La amonestación se produjo en el encuentro contra el Red Bull Bragantino, disputado el martes 17 de julio en el Maracaná, que finalizó con un empate 1-1.
Según informa Rodrigo Mattos, columnista de UOL, la investigación se inició a raíz de un informe de Sportradar, empresa de monitoreo contratada por la FIFA, que identificó un volumen anormal de apuestas realizadas en la tarjeta del jugador argentino durante ese partido. La CBF (Confederación Brasileña de Fútbol) notificó a la Policía Federal, al Ministerio Público y al Tribunal Superior de Justicia Deportiva (STJD). Fluminense también fue informado.
El club emitió un comunicado en respuesta: “El Fluminense FC recibió una notificación confidencial de la CBF sobre el asunto e informa que está dispuesto a cooperar con las autoridades competentes. El atleta negó cualquier implicación en cualquier tipo de irregularidad”.
¿Cómo funciona el proceso de conteo?
La investigación se inició con la casa de apuestas Stake, que informó a Sportradar sobre el volumen anormal de transacciones registradas en la tarjeta de Acosta. Sportradar, a su vez, remitió el caso a la CBF (Confederación Brasileña de Fútbol). En las Series A y B del Campeonato Brasileño, esta entidad es el canal oficial de monitoreo de apuestas y el primer eslabón de la cadena de investigación.
Un detalle que complica la investigación: algunas de las apuestas sospechosas se realizaron utilizando criptomonedas, lo que dificulta la identificación de los apostadores.
La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) declaró que está a la espera de respuesta de las autoridades que ya han sido notificadas. La confederación entiende que el caso aún se encuentra en una fase preliminar, incluso antes de la etapa de investigación formal. En el Tribunal Superior de Justicia Deportiva (STJD) no hay ningún caso abierto por el momento, ya que las investigaciones se encuentran en sus etapas iniciales.
La oferta investigada
En el partido del 17 de julio, Lucho Acosta recibió una tarjeta amarilla en el minuto 47 del segundo tiempo. La amonestación se produjo tras una trifulca entre jugadores de ambos equipos, que se inició lejos del mediocampista argentino. Acosta empujó a Lucas Barbosa, del Bragantino, y luego al defensor Gustavo Marques, quien también lo empujó. El árbitro David Lacerda amonestó al jugador del Fluminense. El partido finalizó en el minuto 54.
Para que la situación avance a la fase de investigación en el STJD (Tribunal Superior de Justicia Deportiva) y constituya un delito penal, será necesario probar la intención de manipular la tarjeta con el objetivo de favorecer a los apostadores, lo que caracterizaría el amaño de partidos.
El procedimiento es similar al adoptado en casos anteriores. Las investigaciones que involucraron a Lucas Paquetá y Bruno Henrique también se iniciaron a partir de informes de Sportradar sobre un volumen anormal de apuestas. En el caso de Paquetá, llevado a cabo en Inglaterra, el jugador fue declarado inocente, entre otros factores, porque el volumen atípico de apuestas podría tener otras explicaciones, como un "chisme jugoso" o "rumores", sin que necesariamente estuviera involucrado el atleta.


