Prohibir las apuestas no acabará con el juego y podría empujar el mercado a la clandestinidad, según los expertos.

El avance de las propuestas para restringir las apuestas en línea abre una nueva etapa en el debate sobre el mercado brasileño regulado. El 2 de septiembre, la Comisión de Ciencia y Tecnología del Senado aprobó el Proyecto de Ley 2.470/2026, que amplía las limitaciones a la publicidad y el patrocinio de sitios de apuestas, establece criterios de riesgo para los juegos y aumenta las obligaciones de los operadores.
El asunto pasará a la Comisión de Asuntos Sociales, pero también ha recibido una solicitud urgente de análisis por parte del Pleno. Mientras tanto, miembros del gobierno han comenzado a debatir medidas más drásticas contra el juego en línea, incluida la posibilidad de prohibir ciertos tipos de apuestas.
Según José Federico Cimino Manssur, socio de Natal & Manssur Advogados y especialista en la regulación de las apuestas deportivas y los juegos en línea, una posible prohibición no eliminaría la demanda y podría llevar a algunos jugadores a plataformas ilegales, fuera del alcance de las normas y la supervisión.
"Derogar la ley sería una solución aparentemente más sencilla y quizás más popular, pero perjudicaría al sector, los empleos y los ingresos fiscales, sin impedir que continúen las apuestas en el mercado negro", afirma.
El abogado considera legítimo el endurecimiento de las normas de protección al consumidor, especialmente en el ámbito de la publicidad. El texto aprobado por la Comisión de Ciencia y Tecnología prohíbe la promoción comercial de apuestas en prácticamente todos los medios y restringe los patrocinios deportivos, culturales y sociales. La propuesta mantiene únicamente las comunicaciones institucionales en los canales propios de los operadores autorizados.
Manssur argumenta que las regulaciones deberían impedir las promesas de resultados garantizados, la presentación de las apuestas como una fuente alternativa de ingresos y la manipulación directa del público por parte de personas influyentes y comentaristas.
“No existen las apuestas seguras ni las imposibles de perder. Tampoco es apropiado que un influencer o comentarista utilice el análisis de un partido para inducir directamente al público a apostar por un resultado concreto”, afirma.
La tributación podría poner en peligro la formalización del sector.
El endurecimiento de la normativa coincide con la preparación de las empresas de apuestas para los efectos de la reforma fiscal. A partir de 2027, el sector estará sujeto al Impuesto Selectivo, cuyo tipo impositivo aún no se ha definido. A diferencia de los productos que actualmente tributan por el IPI (Impuesto sobre Productos Industrializados), para las casas de apuestas este nuevo impuesto supondrá una carga adicional, que se suma a la transición al IBS (Impuesto sobre Bienes y Servicios) y al CBS (Impuesto sobre Bienes y Servicios).
“El gobierno podría estar yendo en contra del proceso de formalización que él mismo inició. Al dificultar y encarecer cada vez más las operaciones regulares, abre la puerta a la ilegalidad, porque el juego no va a terminar”, afirma Carlos Crosara, especialista en Derecho Tributario de la PUC-SP, con maestría y doctorado en Derecho Tributario por la USP, y abogado en Natal & Manssur Advogados.
Según Manssur, la existencia de normas claras permite identificar a las empresas autorizadas, supervisar sus prácticas, combatir el fraude y establecer responsabilidades en sus relaciones con los apostadores. La regulación también proporciona parámetros para que el poder judicial diferencie entre fallos de la plataforma y conductas irregulares o decisiones individuales de los usuarios.
"El juego debe presentarse como entretenimiento, no como una inversión, una fuente de ingresos o un camino para convertirse en millonario", concluye.
Fuentes: José Frederico Cimino Manssur , socio del bufete Natal & Manssur Advogados, posgraduado en Estrategias Corporativas, Sucesorias y Tributarias por la FGV/GVLAW, especialista en Contratos por la PUC/SP – COGEA y en la Regulación de Apuestas Deportivas y Juegos Online; y Carlos Crosara , especialista en Derecho Tributario por la PUC-SP, máster y doctor en Derecho Tributario por la USP y abogado de Natal & Manssur Advogados.


