El Senado vota un proyecto de ley que podría poner fin a la prohibición de 80 años sobre los casinos en Brasil.

El Senado Federal brasileño está listo para votar el proyecto de ley n.° 2.234/2022, que trata sobre la legalización de los casinos terrestres en Brasil. La propuesta ha estado en consideración en el Congreso Nacional durante más de tres décadas. El tema fue debatido en el panel de apertura del segundo día de BiS Sigma, celebrado este miércoles 8 de abril, con la participación de expertos, autoridades y operadores del sector.
Carlos Cardama, cofundador de Cumbre Brasileña de iGaming, moderó el panel “Casinos físicos en Brasil: De la propuesta a la práctica”. El debate reunió al senador Irajá Silvestre, relator del proyecto en el Senado, y a Alex Pariente, fundador y director ejecutivo de Asesoramiento ParienteVinícius Lummertz, ex ministro de Turismo y columnista de la revista EXAME, y Fábio Tibéria, vicepresidente de VBet Brasil.
La previsibilidad jurídica como condición para el capital internacional
Alex Pariente destacó la necesidad de previsibilidad para atraer capital internacional. Afirmó que Brasil está en transición de mercado emergente a mercado con validación institucional. "Para atraer a grandes inversores, el país necesita ofrecer un entorno regulatorio estable, no solo oportunidades de mercado", declaró.
El experto advirtió que los inversionistas internacionales necesitan garantías de que las normas establecidas se mantendrán estables a lo largo del tiempo. Según él, sin esta armonización, el desarrollo del sector se estanca. Pariente señaló la necesidad de convergencia entre los pilares legal, regulatorio y político.
Los constantes cambios en las normas y la falta de un marco regulatorio claro están ahuyentando el capital. El mercado negro representa actualmente alrededor del 50% del sector. La inestabilidad regulatoria impide que los grandes inversores consideren al país un destino seguro para invertir sus recursos. Pariente también destacó que la regulación debería incluir mecanismos sólidos para... el cumplimiento y la protección de los jugadores, elementos esenciales para garantizar la credibilidad del mercado brasileño ante los inversores internacionales.
Las proyecciones indican la creación de más de un millón de puestos de trabajo.
El senador Irajá Silvestre se mostró optimista respecto al avance del Proyecto de Ley 2.234/2022. Su legalización podría generar más de un millón de empleos en los próximos cinco años. El parlamentario también estimó que el sector tiene el potencial de atraer alrededor de R$ 100 mil millones en inversiones durante el mismo período.
El senador recalcó que el Congreso está trabajando para lograr la mayoría necesaria para su aprobación. Mencionó el reto político que supone obtener la mayoría en el Congreso Nacional. Las votaciones recientes han tenido márgenes muy ajustados, lo que exige un esfuerzo constante para convencer a los parlamentarios.
El ponente del proyecto de ley afirmó que la labor política de persuasión avanza. La aprobación del Proyecto de Ley 2.234/2022 es prioritaria para crear un entorno empresarial estable y moderno en el país. El parlamentario argumentó que Brasil desaprovechó oportunidades de recaudación fiscal durante los 80 años de prohibición de los casinos físicos.
Argumentó que el sector debería ser tratado como una industria del entretenimiento. Mantener la prohibición impide que el país explore el potencial económico de esta actividad. Irajá Silvestre enfatizó que la regulación prevé la creación de empleos directos e indirectos en diversas áreas, desde operaciones de juego hasta hotelería, gastronomía, seguridad y tecnología, contribuyendo significativamente a la reducción del desempleo en el país.
El turismo brasileño como industria dormida
Vinícius Lummertz argumentó que el turismo brasileño es una industria estancada. Sostuvo que los casinos deberían considerarse parte de... grandes resorts Integrados. Los establecimientos funcionarían como plataformas de entretenimiento que atraen visitantes e impulsan la economía local.
Lummertz clasificó el turismo brasileño como una industria subutilizada. Los casinos funcionarían como ejes centrales para eventos, gastronomía y hostelería. La propuesta estipula que los establecimientos no operarían de forma aislada, sino como parte de complejos integrados. El exministro destacó que ciudades como Río de Janeiro, São Paulo, Foz do Iguaçu y destinos del noreste de Brasil poseen la infraestructura y el atractivo turístico necesarios para albergar este tipo de proyectos. grandes resorts Sistemas integrados de primera categoría, capaces de competir con destinos consolidados como Las Vegas y Macao.
El exministro abordó los aspectos técnicos del modelo de concesión propuesto. Sugirió que dicho modelo debe ser atractivo y realista para posibilitar inversiones multimillonarias. Lummertz abogó por plazos largos, de entre 45 y 60 años, para las concesiones, argumentando que este horizonte temporal es necesario para que los inversores recuperen su capital invertido y obtengan una rentabilidad adecuada.
El experto advirtió sobre la necesidad de considerar supuestos centrados exclusivamente en Brasil que no son válidos para los inversores globales. Estos inversores evalúan oportunidades en diversos países antes de decidir dónde asignar sus recursos. Lummertz enfatizó que Brasil compite directamente con otros mercados emergentes de América Latina y Asia, donde las condiciones regulatorias y fiscales ya están establecidas y ofrecen mayor previsibilidad.
Distinción entre modalidades en línea y física
Fábio Tibéria aclaró la distinción entre casino en línea y físico. Mientras que el en línea Si bien el enfoque está en los juegos de azar, el casino terrestre es un destino de entretenimiento completo. En los casinos terrestres, los juegos de azar representan entre el 25% y el 35% de los ingresos totales. El resto proviene de los restaurantes, enseñe, alojamiento y otras actividades de ocio integradas en los complejos.
Esta distinción es fundamental para el diseño de políticas públicas adecuadas. Los participantes en el debate advirtieron que tratar ambos modelos de forma idéntica podría resultar en una regulación inadecuada. Las características específicas de cada modalidad requieren enfoques legislativos diferentes.
Tiberíades advirtió sobre el riesgo del mercado negro. Subrayó que la regulación debe realizarse de manera que no penalice a los operadores legales con impuestos excesivos. El ejecutivo de VBet destacó que los casinos terrestres generan un impacto económico que va mucho más allá de los ingresos directos del juego, incluyendo la creación de empleos locales, el desarrollo inmobiliario, la atracción de eventos corporativos y el fortalecimiento de la cadena de suministro regional.
Riesgo de fortalecimiento del mercado negro.
Fábio Tibéria y el senador Irajá advirtieron que los impuestos excesivos o las regulaciones mal diseñadas podrían fortalecer el mercado ilegal. El mercado clandestino ya representa cerca del 50% del sector y podría expandirse si los operadores legales consideran que la tributación es confiscatoria.
La principal preocupación es que una elevada carga impositiva imposibilite la operación legal de los casinos. Esto empujaría a consumidores y operadores al sector informal. Los expertos argumentaron que la carga impositiva debería equilibrarse para permitir operaciones legales.
Las normas excesivamente restrictivas impulsarían el mercado negro, lo que perjudicaría la recaudación y el cumplimiento de las leyes tributarias. Tiberia advirtió que una tributación excesiva fomentaría el mercado negro, perjudicando a los operadores que trabajan dentro del marco legal. Los participantes en el debate citaron ejemplos internacionales donde las cargas impositivas superiores al 30 % sobre los ingresos brutos hacían inviables las operaciones legales, provocando el cierre de establecimientos y el aumento de la actividad ilegal.
El Congreso Nacional define la normativa final.
La decisión del Tribunal Supremo Federal representa un hito importante para la despenalización. La regulación definitiva depende del Congreso Nacional. Se espera que su aprobación establezca normas claras para el funcionamiento del sector, incluyendo criterios para el otorgamiento de licencias, requisitos de idoneidad para los operadores, mecanismos de supervisión y la distribución geográfica de los establecimientos.
Los participantes coincidieron en que Brasil tiene todas las condiciones para convertirse en un gran jugador A nivel mundial, el sector de los casinos terrestres es un actor clave. El reto ahora es alinear la voluntad política con un marco regulatorio que ofrezca seguridad a los inversionistas. El senador Irajá Silvestre destacó que el proyecto de ley en consideración incluye salvaguardias contra el lavado de dinero, protección para menores y programas de juego responsable, lo que alinea a Brasil con las mejores prácticas internacionales del sector.
Cardama advirtió que la demora en la regulación perjudica la competitividad de Brasil. Los países vecinos de Sudamérica ya explotan el sector de los casinos, atrayendo inversiones y turistas. La falta de acción rápida provoca que Brasil pierda oportunidades frente a sus competidores regionales. El moderador destacó que Argentina, Uruguay, Chile y Colombia ya cuentan con mercados regulados y consolidados, atrayendo tanto inversiones como turistas brasileños que buscan este tipo de entretenimiento en el extranjero.


